Claustro bajo
El claustro bajo representa el mundo, morada del hombre y escenario de su vida. En ambos claustros, cada una de las cuatro fachadas que miran al patio está dividida en cuatro arcos, sostenidos por sendos soportes. En el claustro bajo, estos soportes son figuras antropomorfas, conocidas como "hermes"; están coronadas por capiteles corintios, no tienen brazos, un gran roleo les sirve de pecho, y su mitad inferior toma la forma de una sola pierna, la cual, termina en un pie que se apoya en una pequeña base. Asimismo se pueden apreciar algunas diferencias entre los rasgos de estos pilares:
- Los que se ubican en las esquinas son ancianos barbados, su cabeza está alineada con el de la esquina opuesta, así como su pie, que se encuentra flexionado, apoyando apenas los dedos en la base.
- Los ubicados al centro de cada ala representan hombres maduros, que dirigen la mirada al soporte opuesto y que también flexionan el pie, aunque no tanto como los ancianos
- Los pilares ubicados entre los ancianos y los hombres maduros representan hombres jóvenes con turbantes. Estas figuras plantan totalmente el pie sobre la base.
Los hermes representan tres etapas de la vida humana: la juventud, la madurez y la ancianidad. Los jóvenes, más aferrados a los placeres sensuales y a la frivolidad, plantan firmemente sus pies en la tierra. Los hombres maduros, que han han ganado más experiencia, comienzan a elevar sus deseos hacia la vida espiritual. Los ancianos, en cambio, fijan su mirada en la vida que les espera más allá de la muerte, y sus pies se preparan para ascender a ella. El hombre sabio es, pues, aquel que desea el bien del espíritu y desprecia los placeres de la vida mundana, alejándose de ellos. Sin embargo, estos hermes representan también a los diferentes vientos que soplan sobre el mundo: todos tienen los labios entreabiertos, dirigiendo su aliento hacia el centro del patio.
En las enjutas de cada uno de los arcos, y que flanquean a los hermes, se puede apreciar la figura de un ave que tiene las alas abiertas y se pica el pecho; estas aves se conocen como "pelícanos de piedad". En la Edad Media se creía que los pelícanos sangraban su pecho para alimentar a sus polluelos, por eso, el pelícano se convirtió en una imagen de Cristo, quien abre sus brazos en la cruz y ofrece su sangre para la salvación de los hombres.
Asimismo, en cada una de las claves de los arcos se puede apreciar una concha que sirve como marco a diversas figuras y símbolos. Empezando por el lado norte del claustro bajo, y siguiendo el sentido de las manecillas del reloj, dichas figuras tienen el siguiente orden:
- San Gelasio Papa, luciendo la tiara de tres coronas y sosteniendo una cruz papal
- Un libro cerrado
- Un libro abierto. Ambos libros representan las dos principales obras de san Agustín: las Confesiones y La Ciudad de Dios.
- Santa Rita de Casia, sosteniendo un crucifijo.
- San Agustín, obispo de Hipona y fundador de la orden agustina. Luce todos los paramentos de la dignidad episcopal: mitra, capa pluvial, báculo y un libro que representa el conjunto de su obra teológica.
- Un corazón inflamado y atravesado por dos flechas, escudo de armas de la orden agustina.
- Un bonete doctoral, símbolo de la gran importancia doctrinal y filosófica de las obras de san Agustín como Padre de la Iglesia.
- Santa Mónica, madre de san Agustín.
- San Nicolás de Tolentino, santo patrono de la provincia agustina de Michoacán. Está semidesnudo y se autoflagela frente a un crucifijo.
- Una mitra, que simboliza la dignidad episcopal de san Agustín.
- Un capelo abacial, que simboliza el estatuto de abadía que tenía este exconvento.
- Santa Clara de Montefalco, monja agustina quien fue una de las más grandes religiosas místicas italianas de la Baja Edad Media.
- Santo Tomás de Villanueva, obispo agustino de la ciudad española de Valencia, famoso por sus grandes obras de caridad. Tiene una bolsa llena de monedas.
- Un tintero y una pluma, que simbolizan el oficio de san Agustín como escritor y filósofo.
- Un báculo, que también simboliza la dignidad episcopal de san Agustín.
- Finalmente, Santa Verónica de Binasco, mística italiana del siglo XIV, portando un cáliz eucarístico.
Otro elemento iconográfico importante es la fuente que se encuentra al centro del patio. Tiene diversos significados:
- Representa a Cristo como la fuente de vida eterna. También vemos en el interior de la fuente figuras humanas que sostienen el símbolo eucarístico de las uvas y también el pez, que simboliza a Cristo mismo.
- La fuente simboliza también a la Iglesia, que se encuentra en medio del mundo para ayudar a los hombres a vencer el pecado y alcanzar la salvación. Pero la Iglesia, que según san Agustín es la Ciudad de Dios en la tierra, tiene que defenderse de los ataques del demonio y sus sirvientes y es resguardada por cuatro caballeros de la fe, representados por las cuatro figuras armadas que se encuentran en el brocal de la fuente. Asimismo, la lucha entre la Ciudad de Dios y el mal se representa en el plato de la fuente, donde se alternan entre sí figuras de ángeles y demonios.
